NADA SUCEDE DOS VECES
“No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.”
Suena de fondo el poema. Es la voz de la propia Wistawa quién le da su melodía y ritmo. Me sumerjo en él y recorro cada palabra con una instantánea que se hace eterna. Cierro los ojos y sé que nada sucederá dos veces...
Esta serie de autorretratos en Polaroid explora e indaga sobre la imagen única que nos brinda, a priori, este formato.
Mediante un cable adaptado y el sistema sonar incorporado en la cámara sx-70 me entrego a seguir el impulso y autoretratarme. Puedo explorar la forma de cómo influye este poema; es mi cuerpo el que se envuelve y se vuelven uno.
Una vez hecho materia, sumerjo en agua las fotografías. Quito una a una las capas de la película hasta desnudar el negativo. Lo recupero para siempre del olvido.
Es, acaso, la imagen Polaroid una sola? Es una flor o una piedra? se pregunta en el mismo poema de Wistawa.
La ambigüedad entre la imágen única y la imagen que emerge del despojo de las capas y químicos me atrapa. La enmarco, la cuelgo, la exhibo. Ya está hecho.